Hola a todos de nuevo!
El otro día, una de mis clientes me hizo esta pregunta que, pese a que pueda parecer de fácil respuesta, requiere de una explicación algo más compleja.
Tanto me llamó la atención el hecho de buscar recursos para explicarle a una persona que no posee conocimientos básicos sobre anatomía, biomecánica y entrenamiento cómo son los mecanismos que nos producen una lesión que, además, fue la primera pregunta que incluí en el examen final de la primera promoción alumnos que terminaban nuestro MTC (curso anual de 9 meses para formarte como entrenador personal profesional).
Por su importancia es algo que los entrenadores, fisioterapeutas, recuperadores de lesiones, osteópatas y toda persona que trate de mejorar la calidad de vida de una persona debería recordar y revisar a menudo para poder entender cual es nuestro objetivo. Y creo que pocos lo hacemos habitualmente… Además, creo que para nuestros clientes es clave entenderlo para empezar a ponerle remedio y poder iniciar los cambios necesarios para obtener resultados.
Es evidente que existen ciertos tipos de lesión que se producen de una manera muy clara y concreta. Si nos caemos de un tercer piso, un rival nos da una patada en el tobillo o un trailer nos pasa por encima del pie, seguro que no necesitáis escuchar a nadie contaros historietas para que sepáis porqué ha sucedido eso: estabais en el lugar inadecuado en el momento inoportuno…
Sin embargo, existen otras ocasiones en las que la explicación no es tan sencilla: ¿porqué duele la zona lumbar después de estar muchas horas sentado? ¿porqué te duele una rodilla al bajar escaleras? ¿porqué me da un pinchazo el hombro a partir de ciertos grados de abducción?
Nuestras actividades y movimientos diarios repetidos (ya estamos con el dichoso movimiento) provocan una alteración no solo de los patrones, sino cambios en los tejidos que guían y provocan esos movimientos. Movimientos (y por lo tanto los elementos estructurales que los realizan y los soportan) que repitas a menudo se verán hiperpotenciados, mientras que aquellos que tengas en deshuso se verán debilitados. Habrá zonas de nuestro mapa motor muy bien exploradas y otras zonas por donde hace que no “pasamos” hace años.

nuestros patrones perfectos originales se ven alterados por movimientos repetidos que a la larga alteran el patrón original
Las alteraciones de los tejidos blandos inducidas por los movimientos repetitivos o las posturas sostenidas pueden causar que una articulación presente una vulnerabilidad frente al movimiento en una dirección anatómica específica, por adaptaciones crónicas producidas en los propios tejidos. Esta vulnerabilidad de la articulación frente al movimiento provoca un aumento de los movimientos accesorios y compensatorios que causarán daño en los tejidos y una deformación en el patrón original del movimiento (Sahrmann).
Además, en una era en el que el estilo de vida es en la mayoría de los casos sedentario, el aparato locomotor no se encuentra tan bien desarrollado debido a que pocas veces le sometemos a un estrés elevado (al menos a ciertas zonas del mapa motor), predisponiendo al organismo a lesionarse más fácilmente que si los tejidos fueran “más fuertes” y estuvieran mejor adaptados en su respuesta frente al estrés. La consecuencia de ello es una mayor predisposición a las lesiones mecánicas debidas a los movimientos frecuentes de las actividades diarias.
Y además, como señala Shirley Sahrmann, “una vez se establece el patrón de comportamiento, se establece como patrón prevaleciente, repitiéndose una y otra vez“. Y esto, si el patrón es bueno, es estupendísimo, pero si es malo, conlleva inevitablemente que ciertos tejidos sean susceptibles de sufrir alteraciones que a menudo cursen con dolor y/o disfunción motora.
Para poner un ejemplo que me ayude a hacerme entender, una persona que pasa muchas horas sentada, trabajando delante de un ordenador, repite unos movimientos (teclear, manejar el ratón, estar varias horas en flexión de cadera y rodilla, rotar la columna en posición sentada…), que provocan que la musculatura que produce y soporta esos movimientos se le de un sobreuso, quedando la musculatura que sostiene los movimientos contrarios (extensión de hombro, de cadera y de rodilla, etc.) débiles por trabajar siempre en elongación.
Cuando queramos levantarnos de esa silla y realizar otros movimientos poco habituales, además de que el cuerpo responda de manera insatisfactoria, probablemente tendrá muchas posibilidades de lesionarse por ser sometido a un grado de stress al que no está adaptado por desuso. El patrón se irá alterando poco a poco para no tener que solicitar demasiado esa musculatura débil y “poco funcional” hasta que altere definitivamente el patrón original.
Por eso, a menudo existen lesiones de carácter recurrente de las que es díficil escapar, ya que a menudo, como terapeutas, tratamos de “arreglar” el tejido dañado (cosa necesaria) en vez de arreglar a su vez el patrón motor alterado que ha provocado que ese tejido al final “reviente” por realizar una función a la que no se ha adaptado y se lesione.
Así que nuestra primera misión deberá ser que la persona entienda que la causa de la lesión es una alteración de su movimiento y que si no somos capaces de cambiar ese patrón, por muchas horas de terapias que realicemos, esa lesión volverá a aparecer una y otra vez porque el mecanismo que la provoca sigue presente.
Así que aprende a moverte y evitarás lesionarte.
Un saludo!
Hola de nuevo!
Lo siento pero voy a volver a daros un poco la paliza con esto del MOVIMIENTO y el aprendizaje motor, la eficiencia, y la creación de patrones motores correctos, ahora que parece que (por fin) se está empezando a “poner de moda” entre los entrenadores y recuperadores de lesiones.
“Cada movimiento que realizas es la expresión de la actividad de tu sistema nervioso, que se retroalimenta del propio movimiento y se adapta“. Esta frase, que leí en el blog de Ana Novo (que recomiendo seguir) hace ya unos meses y he modificado un poco a mi antojo sin su permiso (espero que me perdone), resume perfectamente lo que voy a tratar de expresar en las siguientes líneas:
El ser humano, solo posee una manera de modificar el entorno que le rodea y es a través del movimiento. Por decirlo de otra manera, la principal función de nuestro sistema nervioso es moverse, para poder adaptarse y sobrevivir a las circunstancias y cambios que suceden en su entorno. En realidad, no sólo nuestro sistema nervioso, sino todos los sistemas y aparatos (locomotor, digestivo, circulatorio, excretor…), de lo que se encargan es de las diferentes necesidades corporales para producir movimiento (contracción muscular, palancas y poleas óseas, obtener energía para poder generar esa contracción, eliminar los productos de desecho producidos por la obtención energía para generar movimiento, etc…), siendo el sistema nervioso el “controlador” y generador de todos los procesos a través de inputs y outputs de información (vías aferentes y eferentes).
De hecho, el principal productor de adaptaciones en nuestro organismo, aunque sea indirectamente, es el movimiento. Os voy a poner un ejemplo que a lo mejor me ayuda a explicarme. Por ejemplo, un corredor de larga distancia, genera unos movimientos muy concretos que producen adaptaciones a todos los niveles. Producirá modificaciones estructurales del aparato locomotor. Sus músculos se harán resistentes pero poco pesados para poder desplazar su cuerpo a través de largas distancias durante mucho tiempo. A su vez, el sistema circulatorio se adaptará llenando de capilares aquellos músculos que necesitan mayor aporte de oxígeno para facilitar el proceso, y los sistemas de obtención de energía se harán eficientes en el metabolismo de las sustancias que ingieras a través del aparato digestivo para que tengas acceso a esa energía necesaria. También, el aparato respiratorio se modificará y se adaptará a estos movimientos repetidos durante largas horas mejorando el intercambio gaseoso en los pulmones, etc, etc, etc…
Y todo esto, “simplemente” porque el sistema nervioso ordene repetir un movimiento una vez tras otra…
Además, como entrenadores y recuperadores de lesiones, cuando tratamos de mejorar el movimiento de un cliente, ya sea para mejorar su rendimiento específico en una disciplina concreta o para evitar que un gesto ineficiente provoque daños en las estructuras que lo sostienen, analizamos cada uno de los componentes del movimiento, de las palancas mecánicas y rotaciones articulares, y en función de esto, buscamos posibles problemas que resten eficacia y eficiencia al gesto (falta de fuerza, de movilidad, acortamientos, etc). Una vez localizados, intentamos mejorar ese movimiento, utilizando diferentes estrategias (ejercicios).
Ahora bien, ¿qué pretendemos conseguir con estos ejercicios?
Nuestro objetivo al realizar un entrenamiento o una recuperación funcional de una lesión es actuar sobre ese sistema nervioso alterado (ineficiente) para modificarlo, de modo que se establezcan en él nuevas conexiones produciéndose el fenómeno conocido como NEUROPLASTICIDAD. Éstas conexiones se traducen en movimiento (en mayor cantidad y calidad) que otorgará al deportista o al cliente en una capacidad funcional mejorada, repercutiendo finalmente sobre su rendimiento motor y calidad de vida.
“La Neuroplasticidad se define como la capacidad del SNC para reorganizar a corto, medio y largo plazo sus mapas neurosinápticos optimizando así el funcionamiento de las redes neuronales” (también de Ana Novo).
Yo no soy un experto en neurofisiología (ya me gustaría ser “experto” de algo…), aunque sea un tema que cada vez me apasiona más por la creciente importancia que parece tener, pero según he leído, cuando se produce una conexión anatómica entre 2 neuronas (a través de la creación de axones y/o dendritas), la repetición (o no) de ese esquema de movimiento dentro del mapa neurosináptico, permitirá a ambas células aumentar la eficacia de esa sinapsis (“potenciación”) o disminuirla (“depresión”). Este proceso resulta especialmente importante en la adquisición de nuevas habilidades motoras o en la reeducación motora en gestos ineficientes y potencialmente lesivos y es lo que conocemos como APRENDIZAJE MOTOR.
Así que si queremos APRENDER A MOVERNOS mejor, ya sea para darle una paliza jugando al pádel a nuestro insolente vecino o para no fastidiarnos la espalda al recoger un objeto pesado, debemos MOVERNOS BIEN, para potenciar aquellas sinapsis eficientes y eficaces y deprimir aquellas lesivas e ineficaces, haciendo que queden olvidadas y aparezcan lo menos posible en nuestras vidas. Por eso es tan importante que tu entrenador, aparte de ponerte el pecho grande y fuerte y los hombros del prota de “300″ , te enseñe a realizar los ejercicios CON UNA TÉCNICA PERFECTA, dándole prioridad a la eficiencia del gesto y mejorando las conexiones para que repitas el patrón correcto siempre para que quede integrado en la memoria motriz y se olviden los ineficientes y perjudiciales.
Pues bien, terminando de escribir esta entrada, me meto en Facebook y leo la “entrada del día” de Héctor García, que está inmerso en su “semana McGill” (envidia de esas de espuma por la boca…), presentando un estudio que supongo verían durante el fin de semana, con un título que me viene perfecto para cerrar este tostón que os estoy metiendo: “Las mejoras en flexibilidad de la cadera no se traducen en una mayor movilidad en patrones funcionales”, y viene a decir que, ya puedes estar semanas haciendo estiramientos y mejorar el ROM de la cadera de manera analítica, que como no hagas el movimiento específico y no establezcas nuevas conexiones para que tu glúteo empiece a activarse para estabilizar esa cadera, no vas a mejorar en nada la movilidad funcional real de la misma, incluso puedes aumentar las compensaciones lumbares que se produzcan…
Ahí queda eso!
Un abrazo!
Hola a todos!
Cada día que pasa creo tener más claros algunos de los aspectos que determinan la capacidad de los entrenadores para poder satisfacer las necesidades de sus clientes, ayudarles a conquistar sus objetivos y sobretodo, mejorar su calidad de vida y salud.
Quizás, uno de los más relevantes es comprender las complejas relaciones entre los músculos y estructuras del famoso CORE , de las relaciones entre los músculos que actúan sobre columna, cadera, pelvis e incluso cintura escapular… y entender como se coordinan los unos con los otros para permitirnos movernos libres y seguros…
Fijaos:
Ayudan a estabilizar nuestro complejo lumbopélvico, transmitir tensiones efectivas y eficientes entre brazos y piernas, darnos equilibrio y coordinación, protegernos de lesiones, mantener nuestra postura, tanto estática como dinámica, son los principales responsables o implicados en la eficiencia de nuestros patrones motores más básicos como andar, correr o cambiar de dirección…
Múltiples funciones que deben ser realizadas por músculos de muy distintas características: agonistas y antagonistas, estabilizadores y movilizadores, sinergistas, tónicos y fásicos, monoarticulares y biarticulares, grandes y pequeños, queridos y odiados…
Pues bien. De vez en cuando aparecen ciertos iluminados que nos permiten avanzar hacia el conocimiento y la comprensión de todo este entramado. En muchas entradas del blog, se han hecho referencias a autores como Stuart McGill, o Shirley Sahrmann, a los que creo que debéis intentar seguir, leer y releer…auténticos maestros en el más amplio sentido de la palabra que han abierto la mente a miles de profesionales y que realmente han hecho avanzar nuestra ciencia.
O si tenéis suerte… , por primera vez en España (al menos que yo sepa), en Abril podéis ver al gran maestro McGill en una de las formaciones más interesantes que se han traído a España los últimos años. Y además, disfrutar de una de las ciudades más bonitas del mundo, la que me vio nacer y a la que vuelvo cada vez que puedo…Barcelona. Os dejo por AQUÍ el enlace por si os interesa más info, fechas, precios, etc. Os aseguro que no me llevo nada por esta publicidad (los de Aerobic & Fitness podrían enviarme un rodillo de foam como agradecimiento…o una estación Pür Motion si les sobra alguna… jejeje)
Yo no podré disfrutar de la asistencia debido a que ese fin de semana estoy de profe en el Máster de Entrenamiento Personal de Granada (otra ciudad en la que he vivido durante casi 5 años y que está a la altura de la anterior…esa suerte he tenido!).
Disfrutaré seguro con mi amigo Pepe Conde y una promoción de alumnos que, por lo que ha llegado a mis oídos, es magnífica y exigente (¡como debe de ser, que si no los profes nos relajamos!), pero me da mucha rabia no poder ir a ver a una de las personas que más me ha influido a la hora de intentar comprender y disfrutar de todas estas “historias”.
A los que podáis ir… Disfrutad mucho y aprender mucho, que luego ya os acribillaré a preguntas!!!
Os dejo de “regalo” con un enlace de otro crack (Bret Contreras) hablando precisamente sobre esto (el complejo lumbopélvico):
Un abrazo a todos
Los entrenadores siempre hemos intentado inculcar a nuestros deportistas la importancia de un buen calentamiento previo a la realización de nuestra actividad deportiva. Si nos gustaba correr, era necesario calentar, si éramos futbolistas, por supuesto que era beneficioso,… Siempre aparecía el dichoso calentamiento que todos sabíamos que era imprescindible pero sólo unos pocos lo hacían. Las evidencias sugieren que el 79% de los parámetros medidos en diferentes estudios mejoraban con la realización de un calentamiento (Andrea Franklin hizo un metaanálisis clarividente). Ahora bien, ¿sabíamos qué teníamos que hacer?.
En esta entrada voy a intentar resumir un poco algunas de las conclusiones de estudios aparecidos recientemente que intentan aportar algo de luz a qué hacer, cómo hacerlo, cuánto tiempo… y ayudarnos a entrenadores y deportistas a seguir avanzando hacia una práctica deportiva más acorde a las necesidades y demandas de nuestro organismo.
En concreto, me voy a centrar en lo referido al tipo de estiramientos que recomiendan en función de la modalidad deportiva, ya que en otros aspectos, como el necesario aumento de temperatura corporal o la activación general a nivel sensoromotor parece existir mayor consenso.
Entrenamiento de Velocidad/Coordinación:
Aparentemente es en estas disciplinas es donde existe una mayor evidencia en cuanto a la conveniencia o no de utilizar estiramientos en el calentamiento. Las investigaciones destacan que los métodos estáticos, con posiciones pasivas de estiramiento mantenidas parecen reducir de manera significativa tanto el rendimiento, como la eficiencia (considerando esta como la cantidad de energía consumida para correr a un determinado ritmo de carrera).
Sin embargo, como ya hace muchos años nos proponía Gerard Morás a los alumnos del Master de Alto Rendimiento en Deportes de Equipo parece que los estiramientos activos, parecen mejorar en estas disciplinas el rendimiento en gestos explosivos y coordinativos.
Parece ser que los estiramientos estáticos producen modificaciones en la Stifness (resistencia a la tracción) y una menor actividad muscular en los músculos antes del apoyo en el suelo que provocan un descenso en el rendimiento.
Sin embargo, en apariencia, los estiramientos dinámicos producen efectos beneficiosos por mejorar la calidad de la información propioceptiva y la prectivación consecuencia de la realización de patrones de movimientos específicos de la disciplina (o más parecidos que un estiramiento estático).
Os dejo aquí varios enlaces a artículos de diferentes disciplinas que justifican esta propuesta:
- Diferentes protocolos de estiramientos sobre acciones de agilidad en hombres y mujeres
- Estiramientos dinámicos en golpeos de futbolistas
- Potencia de extensión de rodilla después de protocolos de estiramiento estáticos y dinámicos
- Sprints de 50 metros. 3 Protocolos diferentes de estiramientos
Entrenamientos de Resistencia:
Numerosos estudios parecen demostrar que los estiramientos estáticos (los de nuestro querido Bob Anderson) tampoco son una herramienta adecuada para utilizar en estas disciplinas durante el calentamiento.
Ciclismo:
Un estudio interesante al respecto apareció en la Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports donde se evaluaba la Eficiencia, el VO2 máx y el tiempo hasta la extenuación en ciclistas, que observó un descenso en todos los parámetros en aquellos que realizaban estiramientos estáticos. Del 4% de pérdida de Eficiencia y VO2 Máx y 26% inferior el tiempo hasta la extenuación.
Este hecho es importante porque a menudo se sostenía como explicación de este fenómeno (descenso de rendimiento tras estiramiento estático) que era debido a la pérdida de la capacidad de almacenamiento de energía elástica en los ciclos de estiramiento acortamiento producidos durante la práctica deportiva. En una modalidad como el ciclismo, donde no hay esos ciclos, excéntricos y concéntricos (frenada y aceleración) realizados de manera rápida parece sugerir que también hay un efecto negativo directo sobre las fibras musculares, en especial sobre las Tipo II (rápidas) y la activación neuromuscular.
Corredores
También parece haber una evidencia clara sobre el descenso de rendimiento en corredores de largas distancias cuando incluyen estiramientos estáticos en el calentamiento.
Además, parece que el efecto negativo de realizar estos estiramientos estáticos permanece por al menos 2 horas, por lo que la combinación con otros métodos tampoco parece resultar adecuada, al menos si lo que buscamos es rendimiento y eficiencia. Podéis leer este estudio que sugiere este hecho.
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18768355
Otra razón argumentada pero no demostrada sobre el uso de los estiramientos en el calentamiento fue el hecho de que durante años se les relacionó con un descenso en las lesiones de corredores. No parecen existir diferencias significativas según un estudio publicado. Aunque en este estudio hay otros datos interesantes como que aquellos a los que se les modificaba su programa habitual de calentamiento (fuera el que fuera…) sufrían más lesiones.
Conclusiones
Todo parece indicar (al menos a día de hoy) que los estiramientos estáticos tienen poco sentido a la hora de ser realizados en el calentamiento. En todos los parámetros de rendimiento suceden diferencias significativas negativas en los diferentes protocolos de estiramientos estáticos analizados. En cambio, estiramientos dinámicos en diferentes modalidades, parecen sugerir mejoras relevantes, en especial en acciones explosivas y con componentes coordinativos.
¿Significa esto que teneos que desechar este tipo de estiramientos?
En mi humilde opinión, para nada (Bob Anderson dixit). Simplemente, debemos encontrarle su espacio dentro de los ejercicios y herramientas que poseemos los entrenadores y deportistas para alcanzar nuestros objetivos. Posiblemente, para modificar rangos articulares limitados, modificar la tensión de ciertas estructuras, etc. sean de utilidad, ¡pero esto lo veremos en futuras entradas!
¡Un saludo!
Buenos días a todos!
La semana pasada, escribí una entrada tal vez con un título algo polémico, en la que hablaba sobre la conveniencia o posibles problemas derivados del uso frecuente y habitual de las máquinas guiadas. También afirmé que debido a ello, seguramente pasaba a ser considerado persona “non grata” para algunos sectores de la industria del fitness o compañeros que tuvieran una opinión diferente a la mía y vieran de alguna manera atacada su manera de trabajar o actuar con muchos de sus clientes.
Gran parte de la semana la he tenido que dedicar a responder a “discrepancias” en diversos foros de discusión, redes sociales y mails que han llegado a mi correo. La verdad es que ha sido muy entretenido e interesante. Y sobretodo me ha servido para aprender muchas cosas.
Crear “polémica” y generar discusión y debate es una de las formas de aprender más interesantes y apasionantes, siempre que ese debate sea constructivo y las personas que en él participan estén dispuestas a escuchar opiniones diferentes a la suya, recapacitar sobre ellas y ofrecer razones sobre las que seguir avanzando si no estamos convecidos de que la propuesta que nos hacen es acertada (después de hacer una crítica constructiva, claro).
Hago mia en este caso una frase de León Tolstoi que utilizo como primera transparencia en muchos de mis cursos, que resume perfectamente lo que intento explicar:
Los librepensadores son los que están dispuestos a utilizar sus mentes sin prejuicios y sin miedos, a fin de comprender cosas que chocan con sus propias costumbres, privilegios o creencias. Este estado mental no es frecuente, pero es esencial para el pensamiento correcto que en caso de estar ausente, la discusión tiende a ser peor que inútil.
Así que desde aquí, quiero agradecer a todos aquellos que han participado en estos foros y discusiones y que han sido capaces de hacerme dudar de mis propias afirmaciones, y que me han ayudado a revisar y recapacitar sobre mis propios “dogmas de fe”. Y desde luego a seguir aprendiendo y evolucionar en mis creencias y pensamientos.
Sin embargo es inevitable (creo que forma parte de nuestra a veces puñetera naturaleza) que nos sintamos atacados (me incluyo) cuando alguien no comparte nuestras creencias o hace afirmaciones que no encajan con las propias. Aún así, si como decía Tolstoi, queremos ser librepensadores y ser capaces de evolucionar debemos intentar aplacar nuestras “ansias” por querer llevar la razón y tratar de razonar opiniones diferentes para ver si tienen una justificación lógica para revisar nuestras creencias.
No quería despedirme sin hacer un pequeño resumen de las aportaciones y discusiones relacionadas con el tema que nos ocupaba en la anterior entrada y comentarlas con los que no hayáis tenido oportunidad de participar y para animaros a hacerlo.
Revisión I (abro un primer capítulo por si acaso da para más…)
Mi primer error cuando escribí esta entrada fue que no señalé que existen muchos tipos de máquinas guiadas, y que aunque la inmensa mayoría de las que usan los usuarios de los centros deportivos habituales son como las que describía (cargas inerciales con movimiento guiado), existen otras que, siendo guiadas (existiendo enmascaramiento de fuerzas igualmente) pueden ser útiles en ciertos momentos del proceso de entrenamiento por sus características concretas.
Una máquina Yo-Yo ®, que devuelve de manera isoinercial la carga excéntrica puede ser interesante para recuperación de ciertas lesiones (generalmente del femoral) o reforzar un músculo específicamente porque soporte grandes tensiones en su actividad deportiva por gestos específicos repetidos e intensos, como viene usando entre otros Julio Tous desde hace años en la prevención de lesiones y el rendimiento en equipos como el FCBarcelona o Juventus. Por desgracia, suelen estar en centros de entrenamiento donde trabajen con deportistas generalmente de alto rendimiento.
Otras, como las de la marca Nautilus ®, máquinas guiadas que ejercen una resistencia constante provocan un perfil de resistencia del movimiento muy
diferente al que estamos acostumbrados. La diferencia con el peso libre (sea guiado o no) es que este, está sometido a factores como la inercia , la gravedad o la aceleración empleada. Este perfil de resistencia tan peculiar, que tampoco puede ser imitado por la resistencia de una goma o banda elástica, ya que en estas la resistencia aumenta a medida que nos alejamos del punto de anclaje durante la contracción concéntrica, pueden servirnos para recuperación de lesiones o trabajos muy específicos usando rangos concretos, o en situaciones donde no queramos que haya componente inercial en el movimiento.
No obstante, nuestros movimientos son libres e influenciados por la inercia, y nos movemos a través de acelereciones y frenadas, de ciclos estiramiento acortamiento más o menos rápidos y de contracciones isométricas para fijar estructuras que sirvan de sostén a esos movimientos. Y por eso sigo sosteniendo que la mayor parte de los ejercicios de nuestro plan de trabajo, siendo esto independiente del objetivo, deben ser libres y no guiados y sin estar sujetos a contracciones diferentes a las que nos obliga nuestro medio a realizar.

Nuestro medio y nuestros movimientos por suerte o por desgracia están sometidos a la inercia y a las necesidades de control motor
Esta inercia nos obliga a tener muy en cuenta los estabilizadores y los músculos antagonistas de nuestros músculos motores principales y nos exige como entrenadores o practicantes elegir los ejercicios en función de las necesidades reales de nuestro entorno y actividades.
Sin quitar que en ocasiones, realizar estímulos muy diferentes a los que realizamos por naturaleza y características del medio donde nos movemos (con gravedad y esas cositas), pueda sernos útil en el proceso de entrenamiento. Al fin y al cabo la variabilidad de estímulos debe ser otro aspecto fundamental si queremos producir adaptaciones. Pero no creo que deban ser la base, sino recursos puntuales del entrenador para casos y objetivos concretos.
La base de nuestro entrenamiento, según proponía Bompa (4 Leyes de Bompa sobre el Entrenamiento de la Fuerza) hace ya muchos años debería ser dar movilidad a las articulaciones, hacerlas estables y seguras, proteger nuestro sistema musculotendinoso de esa inercia que provoca tensiones en estiramiento para frenar nuestros movimientos y proporcionar al cuerpo una base central (core) para transmitir fuerzas correctamente y generar movimientos eficientes… Una vez consigamos esto podremos alcanzar más fácilmente objetivos paralelos como desarrollar la fuerza en todas sus variantes (motivos estéticos, rendimiento, pérdida de peso…) o mejorar acciones específicas. Sin olvidar que los primeros objetivos son la base y debemos revisarlos de vez en cuando.
Por eso criticaba en mi entrada a las máquinas guiadas. Por no proporcionarnos ventajas sustanciales frente a otros medios de entrenamiento que son herramientas más útiles en la mayoría de los casos. Si pudiéramos tener absolutamente todos los medios de entrenamiento disponibles del mercado sería perfecto (yo mismo tendría un Contractor guiadísimo en una esquina de mi salón) pero el dinero no es infinito (hoy en día al menos solo para algunos) y no termino de entender cómo priorizamos el gasto que esto supone frente a otros aspectos como la mejorar la formación y cualificación del personal, una atención más personalizada al cliente, mayor número de entrenadores contratados, etc., que cómo profesional de la actividad física y la salud creo que son más importantes, y además no tiene porqué implicar más gasto ni menos rendimiento económico
Y en el fondo no era una crítica a este medio concreto de entrenamiento (ya hemos visto que pueden ser interesantes en ciertos momentos) sino al uso masivo con clientes de todo tipo que en muchas ocasiones, por su capacidad física y motora no sería lo más adecuado para ellos, independientemente del objetivo que tengan.
En fin, que ya no os entretengo más. Que como veis, en el fondo me alegro mucho de que se haya generado cierto debate entorno a la entrada. Sé que a veces puedo parecer bastante “cabezón” o incluso “extremista” (algunos seguro que encontrarían una palabra más hiriente) a la hora de hacer ciertos planteamientos (cosa que intentaré corregir… aunque me voy haciendo viejo y con la edad cada vez es más complejo cambiar), pero espero al menos seguir abierto a aprender y si en el futuro cambio de opinión prometo dejaros una foto en el blog abrazado cariñosamente a un contractor o a una de esas maravillosas máquinas de abdominales que se han puesto de moda.
También, perdonadme por haber jugado con ventaja en las 2 últimas fotos… Una triste abandonada sala de musculación con máquinas guiadas y una chica muy simpática realizando un peso muerto. Muy imparcial por mi parte… jajaja!!
Un saludo a todos
Hola a todos
A los que me conocéis, ya sabéis que no soy muy amante de las máquinas guiadas. Sin duda, como cualquier otro medio de entrenamiento puede resultar útil (o perjudicial
) en ciertos momentos del proceso de entrenamiento, pero también creo que se les ha otorgado durante años ciertas características o beneficios que o bien son falsos o están sobredimensionados. En esta entrada del blog voy a intentar explicar resumidamente porqué pienso de esta manera y os invito a todos a que deis vuestra opinión (el debate es una de las mejores maneras de aprender).
¿Qué es una máquina guiada?
Como su propio nombre indica, es un medio de entrenamiento que va sobre unas guías, de manera que independientemente de las direcciones de las fuerzas que nosotros ejerzamos el movimiento se produce sobre el plano que la máquina determine.
Suelen, además enfocarse analíticamente a un grupo muscular concreto de manera que las necesidades de control motor y coordinación intermuscular son mínimas.
¿Porqué utilizamos máquinas guiadas?
A muchos compañeros de profesión (docentes y alumnos) les he hecho esta misma pregunta, siendo las respuestas variadas e interesantes, pero a menudo no me convencen. Se les atribuyen ciertas capacidades que creo son erróneas. Pero sin duda un supuesto beneficio me llama poderosamente la atención.
¿Las máquinas guiadas son más seguras? FALSO
Sin duda, es una de las afirmaciones con las que estoy en total desacuerdo. Como hemos comentado al principio, por las características de este medio de entrenamiento se produce un fenómeno que sin lugar a duda debemos tener en cuenta: El Enmascaramiento de las Fuerzas.

Enmascaramiento con Máquina Guiada: Fuerzas Ejercidas (rojo) Movimiento Vertical (verde). Puede existir enmascarmiento en todos los planos del movimiento.
Cuando trabajas sobre una máquina guiada, internamente, puedes estar produciendo fuerzas ineficientes, con los problemas a nivel de lesiones que eso puede provocar (ver entrada sobre Eficiencia). Es decir, si nuestro control del movimiento no es bueno, nuestros músculos ejercerán fuerzas en direcciones diferentes al plano sobre el que se desplaza la máquina guiada, provocando que el control motor del movimiento se vea oculto y que posibles deficiencias en el movimiento sean imposibles de detectar para el observador externo (entrenador) o el propio practicante. Esto no ocurre con pesos libres o poleas porque al ser un desplazamiento libre, un fallo en la generación del movimiento se detecta automáticamente.
Por ejemplo, en un Press de Banca (Bench Press) las fuerzas generadas deben producir un movimiento perfectamente vertical. Además, los dos brazos deben ejercer fuerzas de igual dirección e intensidad. Si esto no se produce, además de un gasto energético innecesario e ineficiente, ciertas estructuras se ven sometidas a fuerzas no controladas que provocan un desgaste articular aumentando las posibilidades de lesión. Es muy habitual, por ejemplo que al trabajar sobre una máquina guiada se ejerza mucha más fuerza con un brazo que con otro (siendo indetectable para el entrenador o usuario), porque el movimiento final es el mismo. Con pesos libres, la corrección es mucho más fácil.

Enmascaramiento con Barra: Fuerzas Ejercidas (rojo) / Movimiento Resultante (verde). Es menor que con la máquina guiada, pero puede existir en una dimensión (fuerzas diagonales respecto a la vertical en un plano)
Si además, le añadimos que la mayoría de estas máquinas están realizan en posición sentada (no nos basta con estar 8 horas sentados en la oficina), con mínimas necesidades de control del movimiento por trabajar de manera analítica, descoordinando unas estructuras sobre otras por hacerlas trabajar de manera independiente cuando jamás van a actuar así en la vida real, añadimos otros de sus problemas.
En definitiva, la guía sobre la que se desplaza la máquina, provoca una disminución de tu capacidad de control del movimiento y de tu coordinación intermuscular, aumentando las posibilidades de lesión y disminuyendo tu rendimiento funcional global. Y este es el principal problema de las personas poco habituadas al deporte: la falta de control motor global.
¿Por dónde sería lógico empezar?
En la mayoría de los centros deportivos, cuando inicias un programa de entrenamiento siendo una persona sedentaria y poco habituada al deporte, te “facilitan” una serie de ejercicios realizados sobre máquinas guiadas con la excusa de que son más seguras que los pesos libres o las poleas. Entonces, a personas con poco control del movimiento por su inactividad, les “ayudamos” a seguir empeorando esta capacidad.

Enmascaramiento con Mancuernas: No existe. la Fuerza ejercida debe coincidir con la dirección del movimiento. Si no fuera así, se detectaría por una desviación de la vertical hacia otro plano
Mi opinión personal es que para utilizar este tipo de máquinas, es fundamental una capacidad coordinativa previa que nos asegure de una u otra manera que el movimiento es el correcto, y que cada músculo cumple su función de manera eficiente. Para ello, realizaremos el movimiento con el mayor grado de libertad posible para poder detectar errores en la ejecución. Los pesos libres o las poleas ayudan a los entrenadores a percibir esas incorrecciones y ponerle remedio mientras que las máquinas guiadas nos las enmascaran.
Cuando ya hayamos creado un patrón de movimiento perfecto, podremos plantearnos la utilización de este tipo de medios de entrenamiento en función del objetivo que busquemos. Pero debemos saber que siempre existirá ese enmascaramiento que nos ocultará que está suciendo a nivel biomecánico internamente y los problemas derivados de esto.
¿Cuando puede ser interesante una máquina guiada?
Una vez tengamos el patrón global perfecto podremos plantearnos la inclusión de este tipo de medios de entrenamiento si queremos focalizar en algún momento el trabajo sobre ciertos grupos musculares. Para personas con objetivos estéticos (“Musculistas” como diría mi amigo Pepe Conde), pueden llegar a ser interesantes si queremos movilizar gran cantidad de carga para provocar un alto grado de hipertrofia.
No obstante, esto mismo se puede conseguir con pesos libres, poleas u otros medios de entrenamiento. Es verdad que cuando usas una máquina guiada, al no necesitar ningún tipo de control motor, podemos ejercer una grado de fuerza muy elevado (pero no mayor que con una barra libre como señala este estudio de hace unos días, lo que echa por tierra sus supuesto beneficios para trabajos de fuerza máxima o hipertrofia sobre otros medios). Pero si habéis entendido mi razonamiento, podéis concluir vosotros mismos el peligro que genera el enmascaramiento del que hablábamos antes con una carga máxima.
Así que recomiendo las máquinas guiadas para todas aquellas personas que quieran disminuir su capacidad de control motor y empeorar la calidad de sus movimientos. Además también son interesantes para aquellos que busquen aumentar sus posibilidades de lesión y disminuir el rendimiento de funciones globales de su cuerpo… Eso sí, te aviso de que además te puede poner el pecho y los biceps grandes y torpes.
Concluyendo, no encuentro, salvo casos puntuales y por motivos estéticos (siendo igual de efectivos para este propósito otros medios más seguros), ningún momento en todo el proceso de entrenamiento, independientemente de las características del deportista, adecuado para incluir las máquinas guiadas como medio de entrenamiento (si alguien discrepa que por favor razone su respuesta).

Peck deck o Contractor: la industria del fitness al servicio de los fisioterapeutas y recuperadores de lesiones
Sé que para muchos serán “agresivos” mis comentarios y mi manera de exponerlos, y “doloroso” para aquellos que hayan realizado una inversión elevada en maquinaria de este tipo para su centro deportivo (una máquinita de esta cuesta unos 2000 € mínimo) y que paso a ser enemigo público de nuestra “querida” industria del fitness, que obtiene beneficios abundantes por vender esto en vez de una mancuerna, una polea o una goma, pero es un precio que debo pagar por expresarme libremente.
Ahora os invito a todos a poner vuestra opinión y despellejarme vivo si es necesario!!
Un abrazo
Hola de nuevo!
Todos los días aparecen en internet, a través de facebook o twitter debates sobre qué tipo de zapatillas son más adecuadas para los corredores. Zapatillas de amortiguación o minimalistas.
Pues bien, creo que se acabó un debate que creo que no debería haber existido nunca si hubiéramos utilizado el razonamiento lógico y no nos hubiéramos dejado influenciar por la publicidad de unas marcas que son las únicas interesadas en vender algo que no funciona.
Como vengo defendiendo en mis cursos, en el blog o en los foros de discusión que a veces entramos a los que nos gusta filosofar sobre estas cosas, cuando hablamos de movimiento (y correr sin duda lo es) lo más importante es la creación de patrones motores saludables que nos permitan generar movimientos eficientes (os dejo una entrada hablando de esto), que implican que todas nuestras estructuras trabajen coordinadamente transmitiendos las tensiones que las fuerzas generadas por nuestros músculos desarrollan.
Pues bien, como todos sabemos, la evolución a lo largo de miles de años nos ha dotado de una estructura hipercompleja como es el pie humano. Y desde hace unas décadas, la industria deportiva nos ha intentado convencer de que ellos eran más listos que la evolución y han conseguido que desechemos esta estructura y sus funciones como elemento amortiguador y transmisor de fuerzas en detrimento de las zapatillas más “fashion” que podíamos adquirir.
Pues bien, de todo esto y mucho más (mucho mejor de lo que soy capaz de exponer en un texto reducido como este) ha hablado Blaise Dubuois, fisioterapeuta dedicado a la rehabilitación de lesiones desde hace 13 años, en un excelente video que todo aquel que siga teniendo dudas debería ver. Son solo 5 minutos de una exposición fantástica que de un modo científico demuestra que el uso de las zapatillas de amortiguación no genera más que problemas.
Y lo que es más importante, que correr descalzos o con zapatillas minimalistas sólo puede traernos beneficios (en especial a largo plazo), tanto desde el punto de vista de la salud como del rendimiento.
Yo vengo utilizando estas zapatillas desde hace unos meses y no he sufrido ningún tipo de lesión, disconfort o trauma, excepto quizás, los causados por aquellas personas que se reían de mi cuando me veían correr hace ya muchos meses con este tipo de calzado (he de decir que muy bonito no es, al menos para el que no esté acostumbrado). Pero bueno, ¡todo se supera!
Os dejo con él. Os aseguro que merece la pena.
Un abrazo!
Hola a todos!
Cuando hablamos de Movimiento una de las palabras que primero acuden a la mente es el Control Motor.
Hoy en día, que tanto se nos llena la boca a los entrenadores al hablar de “Entrenamiento Funcional”, no entendemos que a lo que nos referimos en realidad es a la generación de Movimientos Controlados por nuestro sistema nervioso que generan funciones corporales que resuelven problemas motores, ya sean de la vida diaria (como levantarse de una silla o coger una manzana del árbol del vecino), de nuestra profesión (un rescate en el interior de una vivienda para un bombero o cocinar para un ama de casa) o de nuestro deporte (golpear una pelota en nuestro partido de pádel con los amigos).

Cuando todas las fuerzas actúan de manera coordinada el movimiento se vuelve eficiente, eficaz y fluido
¿Qué entendemos por Movimiento Controlado?
Realizar movimientos no significa que lo hagamos de manera controlada. Cuando un movimiento no está controlado, no cumple con alguna de las condiciones incluidas en la definición de Control Motor:
“La capacidad de organizar las fuerzas (internas y externas) para resolver problemas motores de la manera más eficiente posible”
Dentro de esta definición he querido destacar la palabra eficiencia porque sin duda es algo tremendamente relacionado con el Control Motor y un factor que a menudo no tenemos en cuenta cuando hablamos de Entrenamiento Funcional.
Eficiencia, como bien dice Todd Hargrove, es la esencia del buen uso de nuestro cuerpo. Una tarea realiza de manera eficiente significa que los músculos que generan las fuerzas internas de nuestro cuerpo (sobre las que podemos actuar) resuelvan la tarea con la mínima contracción y gasto energético posible.
¿Qué ocurre si nos somos eficientes?
Si nos somos eficientes, independientemente de que resolvamos la tarea, se producen una serie de consecuencias directas:
1- Sometemos a las estructuras que generan y soportan esas fuerzas (músculos, tendones, ligamentos huesos y articulaciones) a un desgaste excesivo e innecesario.
2- El gasto energético es mayor y también innecesario. Si este gasto energético es mayor, por un lado resulta que los sistemas energéticos están produciendo energía inútil, con las consecuencia a todos los niveles que esto conlleva:
- Menor capacidad para realizar acciones posteriores debido a que nuestra energía es limitada y si la malgastamos, se “acaba” antes.
- La energía que se pierde va a parar a estructuras que no están diseñadas para aguantar el mal uso de esta energía.
Estos puntos que explicados así (es lo mejor que he podido) tal vez sea difícil extraer unas consecuencias prácticas a la hora de entrenar, son de vital importancia a la hora de desarrollar programas de entrenamiento. Os pondré unos ejemplos prácticos que tal vez aclaren un poco a que me estoy refiriendo.
Cuando por ejemplo, hacemos un ejercicio tan “simple” como una sentadilla o recoger un objeto del suelo, son cientos los músculos que participan en el movimiento y que deben actuar de manera controlada y eficiente. Si no es así, podemos resolver ese movimiento (es decir, ponernos en posición vertical) pero con una serie de consecuencias nefastas para nuestro organismo. Si por ejemplo, los músculos del Core no están coordinados entre ellos o el glúteo medio no estabiliza correctamente la cadera, a la larga, la zona lumbar sufrirá una mayor carga compresiva y la rodilla realizará desplazamientos inadecuados para su estructura y producirán inevitablemente una lesión.
En cambio, cuando el movimiento es realizado de manera eficiente, todas las fuerzas internas están controladas y se reparten de manera adecuada entre aquellas estructuras que deben soportar el movimiento. No existen, por ejemplo, vértebras que soporten mucho más peso que otras y la carga se reparte a lo largo de toda la columna.
Una tendinitis, generalmente ocurre porque ciertos músculos (y tendones) de una estructura (el hombro por ejemplo) realizan acciones que probablemente deberían resolverse a través de la participación de muchos más músculos. Una lesión en el manguito de los rotadores puede ser una consecuencia de que ciertos músculos de la espalda no estabilicen y movilicen bien el complejo de columna dorsal-cintura escapular y la carga para realizar un movimiento tengan que soportarla en su mayor parte ciertas estructuras que no están diseñadas para recibir tanta tensión.
En definitiva, y ya termino, si no somos eficientes sometemos a ciertas estructuras a un uso y desgaste excesivo mientras otras quedan “silenciadas”.
Por eso cuando entrenamos, debemos tratar de diseñar ejercicios que provoquen la creación de un mapa motor completo, donde absolutamente todos los músculos de nuestro cuerpo participen coordinadamente de manera que se busque la máxima eficiencia del conjunto de fuerzas que actúan sobre el cuerpo.
Os dejo con un ejemplo de eficiencia en este vídeo. Observar como Roger Federer emplea absolutamente todas sus estructuras en un saque de manera coordinada y eficiente, provocando un movimiento fluido, sin que aparentemente unas estructuras participen más que las otras… simplemente lo hacen de manera diferente.
(Como dice Federico Heuck en los comentarios, comparad este gesto con un saque de Nadal… Siendo la masa muscular de Nadal mucho mayor, el control motor y la eficiencia de Federer es superior, siendo uno de los mejores saques del Circuito ATP en potencia y precisión… y pensad también en el historial de lesiones de uno y otro… eso sí…grande Nadal!!)
Un saludo!
Hola de nuevo
Últimamente no paro de ver a través de amigos y conocidos de diferentes redes sociales (facebook, twitter…), que vendemos el deporte, el ejercicio físico y en definitiva, el movimiento, como un estado continuo de sufrimiento, dolor, esfuerzo físico y mental y una continua lucha por superarnos a nosotros mismos. Entiendo que en una sociedad donde somos eminentemente “productores” y “consumidores” es vital para los que manejan el cotarro (llámese “Troika” o “Gurús del Fitness”) que funcionemos de esta manera y que nos adaptemos a sufrir en todas las circunstancias de la vida. No tenemos suficiente con sufrir en el trabajo (los afortunados que lo tengan), que nos convencen para que durante nuestros ratos de ocio, no olvidemos para qué nos están diseñando a marchas forzadas. Así, cuando a la sociedad le apetezca “putearnos”, estaremos más preparados y por supuesto, nos quejaremos menos, que es en definitiva, lo que les interesa.

"El Dolor es tu Debilidad abandonando tu cuerpo"... Acojona un poco!!
Da un poco de miedo ver cómo proliferan los gimnasios y centros deportivos donde parece que a lo que acudes es a sufrir, a pasarlo mal y te aseguran que esa manera de funcionar, ese dolor, te ayudará a hacerte “más fuerte” y a sentirte mejor. Y por lo poco que sé, el dolor es un aviso de que algo no está yendo como debería…
Yo no termino de entenderlo. No conozco a nadie que para “sentirse mejor” necesite estar sufriendo. Yo, normalmente, para sentirme mejor hago lo que me gusta…
El niño, desde su más temprana edad, aprende jugando y numerosos estudios sobre educación y aprendizaje aseguran que el éxito en una tarea depende proporcionalmente del disfrute del proceso. Con el ser humano adulto pasa exactamente lo mismo. La mayoría de las personas que acuden a un centro deportivo con cualquier objetivo (pérdida de peso, mejorar en su deporte, o tener un cuerpo más fit…) no consiguen sus propósitos (aproximadamente un 80% de los casos). Y muchas veces, los entrenadores hacemos responsables a los clientes de no haberlo conseguido. Achacamos, por ejemplo, a la falta de compromiso, la escasa capacidad de superación o la falta de implicación en las tareas que les proponemos las causas de esa “derrota”. No tienen capacidad de esfuerzo o sufrimiento…
Y nosotros somos los únicos culpables en el 100% de los casos. Es normal…Si a mí me proponen una tarea que me hace sufrir o me aburre sobremanera, es difícil que quiera volver al día siguiente a repetirla. Por mucho que me expliquen que eso es bueno para mi cuerpo… ¡¿pero y para mi cabeza?! Nos sorprende a menudo que muchos centros deportivos tengan menos afluencia cada vez y que fidelizar a un cliente sea cada vez más complicado, pero convirtiendo nuestros gimnasios en centros de “sufrimiento” creo que no deberían sorprendernos tanto nuestros resultados.
En cambio, cuando he disfrutado de lo que he hecho y me he sentido bien, estoy deseando repetirlo. Ya sea después de jugar un partido de fútbol con mis amigos, de salir a correr por el monte, o bailar bachata con una profesora de baile sexy (tranquilos, sé que mi novia lee poco mi blog…). Eso ya depende de los gustos y aversiones de cada uno.
Muchos me diréis que disfrutáis de ese “sufrimiento” relativo, y que hacer series interminables de dominadas o bíceps llena vuestras vidas… y que os habéis hecho dependientes de esa sensación. Lo entiendo perfectamente (yo también soy un poco raruno). A mí también me gusta observar los miércoles mis espinillas sangrantes después de un partido de fútbol en el que he sido acariciado en repetidas ocasiones por mis rivales (esto va dedicado a mi amigo Jon). Pero la mayoría de la gente no es así… o no le gusta exactamente el mismo tipo de “sufrimiento” que a nosotros. Y debemos tener capacidad para adaptarnos a los gustos del cliente y no el cliente a los nuestros.
Como entrenadores, debemos hacernos responsables y saber que si una persona quiere perder peso y le ponemos encima de una bici durante 1 hora (o a hacer burpees, que están ahora tan de moda con esto del HIIT) es difícil que venga con ganas de repetirlo al día siguiente. Y un día, harto de que le torturemos con entrenamientos repetitivos y aburridos, nos dirán que dejan de venir por el motivo que sea.
Debemos buscar la motivación de cada cliente y plantear los entrenamientos buscando el máximo grado de disfrute de la persona entrenada. Yo muchas veces, en mis entrenamientos he priorizado lo que era “bueno” para la persona respecto a lo que le hacía disfrutar. Pero NO PIENSO HACERLO MÁS, porque además, generalmente, una cosa va unida a la otra. Tanto para su cuerpo, como para su “alma”.
Puede ser interesante trabajar el glúteo medio como estabilizador de la cadera como bien dice Héctor García en sus excelentes (¡y divertidos!) posts de Entrenalisto (no veis, este es otro ejemplo de que repetimos las cosas de las que disfrutamos, por eso espero con ansia sus nuevos posts). Pero, ¿Y si logramos hacerlo, además, a través de ejercicios que sean divertidos y variados para nuestro cliente? (estoy seguro de que Héctor lo consigue, porque sino, no tendría tantos clientes adeptos).
Imaginaros por un momento que alguien os dice lo siguiente:
“Vais a realizar una serie de actividades de las que vais a disfrutar cada minuto y que van a significar increíbles beneficios para vuestra salud y os permitirán además conseguir los objetivos específicos que os planteéis”.
¿¿¿No estaríais deseando empezar???
En nuestra mano está encontrar esas tareas para cada uno y no cerrarnos a programas de entrenamiento llenos de ataduras porque tal o cual ejercicio sea “supuestamente bueno” para él. Tenemos que concienciarnos de que si no disfruta, ¡no será tan bueno!
Un saludo
Hola a todos!

Movimiento armónico
Lo primero, quería pediros disculpas por haber estado desaparecido casi 2 meses. Unas (creo) merecidas vacaciones subiendo al Campo Base del Annapurna (Nepal) y el proyecto que hemos desarrollado en el área de Formación de Fidias (Movement Trainer Course) me ha tenido muy ocupado y no he podido sacar tiempo para dedicarle a este pequeño rinconcito que compartimos entre todos. Pero el fin de semana pasado ya iniciamos, con un grupo de alumnos extraordinarios, el proceso que les llevará a formar parte de la Primera promoción de Entrenadores del Movimiento y hoy he logrado encontrar un hueco para compartir con vosotros algunas ideas.
El desarrollo de este proyecto me ha “obligado” a disfrutar de muchas horas de lectura y estudios sobre el Movimiento que me han llevado a modificar en ciertos aspectos algunas de las ideas que creía tener más claras de lo que yo pensaba. O tal vez no modificarlas, sino dar un paso más hacia la búsqueda del mejor camino para conseguir los objetivos que me planteo con mis clientes. Y os quería dejar aquí algunas de las conclusiones a las que he llegado:
1. Cuando nos movemos (ya sea bien o mal), no hacemos otra cosa que activar diferentes patrones motores que provocan la activación de cientos de músculos que al acortarse, generan fuerzas de tracción sobre nuestros huesos. Estos están conectados entre si formando articulaciones que cuando se movilizan, provocan el movimiento visible a nuestros ojos…

Cuerpo en Movimiento
2. Cuando estos patrones son correctos, cada estructura hace la función para la que está diseñada, las fuerzas se propagan de unas estructuras a otras de manera eficiente y el movimiento se produce sin provocar sobrecargas en estructuras concretas, que suelen derivan en diferentes tipos de lesión (contracturas musculares, problemas articulares, etc.)
3. En cambio, cuando un patrón es inadecuado o se ha perdido o deformado por algún motivo, ciertas estructuras deben soportar el trabajo de aquellas que no trabajan de manera coordinada con el resto, provocando una pérdida de eficiencia en el patrón motor y como he dicho anteriormente, aumentar las posibilidades de lesionarnos.
4. Para que el cuerpo se desarrolle de manera armoniosa y exprima todo el potencial que genéticamente se nos ha dado, es vital la máxima variabilidad de estos patrones motores. Repeticiones continuadas de ciertos patrones provocan una limitación en el desarrollo de nuestro mapa motor quedando zonas “sin explorar”. Además, es importante que estos patrones involucren el número máximo de articulaciones posibles (y como consecuencia de músculos) porque así es como funciona realmente el cuerpo en los movimientos que generamos a lo largo del día.
5. A medida que exploramos las diferentes zonas de este “mapa”, el cuerpo mejora sus posibilidades de movimiento, las estructuras se armonizan las unas con las otras y todo “funciona” como debe funcionar. El cuerpo es treméndamente inteligente y si le ayudamos a dar a cada estructura la función para la que ha sido diseñada a través de miles de años de evolución, los movimientos se vuelven efectivos, eficientes y porqué no decirlo…funcionales!
A lo largo de las siguientes entradas trataré de desarrollar estos diferentes conceptos para aclararlos y extraer una serie de consecuencias prácticas a la hora de plantearnos qué ejercicios debemos hacer, cómo debemos hacerlos, etc, para tratar de desarrollar al máximo nuestro potencial.
Un saludo a todos!






































